El significado de la palabra Amor
El significado de la palabra Amor
Muchas veces la palabra amor ha sido tergiversada, corrompida, esclavizada. Tal ha sido su itinerario a lo largo de la historia, que en la actualidad puede tener tantos significados como bocas la pronuncien.
En efecto, amor muchas veces se confunde con pasión, y así el que dice que ama no está más que dando verbo a su deseo de satisfacer un instinto. La palabra amor traduce un sentimiento, y según sea la naturaleza de ese sentimiento, así será su significado. La inteligencia humana debería haber buscado palabras alternativas para diferentes sentimientos, y así dar a cada cosa su exacto significado, sin ropajes sublimes ni denigrantes
Resulta incómodo escuchar cómo se utiliza la palabra para fines egoístas» "Te amo" -Se dice-. Cuando en realidad lo que se quiere decir es: “Te deseo para mi única y exclusivamente”. El egoísmo tapa su verdadera intención con el ropaje sublime del a- mor; pero no es difícil damos cuenta de la farsa, aunque a veces se mezclen las dos cosas y se confundan, porque amor da sin esperar nada a cambio el egoísmo, en cambio, da esperando recibir algo. Los culebrones de televisión son un claro ejemplo de egoísmo y bajas pasiones, a los cuales ponen la etiqueta del amor. No hay más que ver como lo único que pretenden es apoderarse sentimentalmente de alguien y tenerlo en propiedad, cueste lo que cueste.
El amor llega aun más lejos para algunos, que pretenden corromper la esencia misma de la palabra, al afirmar que la perversión es amor.
Pero no nos confundamos y sepamos separar los distintos significados del amor, y, sobre todo, mantener y reivindicar el auténtico, el eterno, el que nunca se perderá tenga o no tenga palabra para, expresarse.
Para acercarnos a este significado eterno es imprescindible acercarnos a Dios, ya que Dios es amor, y es por ese amor que han sido creadas todas las cosas, y por el cual todas las cosas subsisten y cobran sentido.
El significado eterno del amor lo define muy bien San Pablo en su epístola a los Corintios (1 Corintios 13-4): “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza, de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree. todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca dejará de ser.”
Creo que después de haber leído esto se comprenderá más fácilmente lo que quiero decir. Este tipo de amor es el don más grande que uno pueda tener, y la forma, de ser más sublime a la que uno puede aspirar.
Pero analicemos más claramente estas frases para, que podamos ver la diferencia:
Si el amor no es sufrido se torna en objeto de gozo si el amor no es benigno se hace inclemente, intolerante, inmoral. Si el amor tiene envidia se convierte en celoso, en deseo de obtener lo que otro tiene, en miedo a perder lo que uno tiene. Si el amor no es modesto se convierte en jactancia, alabanza propia y exagerada, y si no es humilde, se vanagloria y se envanece. Si el amor busca lo suyo se convierte en egoísta. Si el amor se irrita es señal de que hay pasión, ya que irritarse no es propio del amor sino de la pasión; el amor es más bien pacífico y tranquilo. El amor no puede hacer nada indebido, al igual que Dios no puede hacer nada indebido. (Sólo lo luciferianos realizan funciones inútiles). Si el amor guarda rencor, deja de perdonar y, por lo tanto, deja, de ser amor y se convierte en odio y aborrecimiento. Si no se gozara de la justicia y de la verdad se gozaría de la injusticia y de la mentira, convirtiéndose en un amor de intereses egoístas.
El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo soporta dice —San Pablo—, queriendo decir con ello que el amor es humilde y acepta todo de corazón.
Y algo más, lo más importante: el amor eterno el verdadero nunca dejará de ser; en cambio todo lo demás, pasiones, odios, egoísmos y todos los significados de la palabra amor o que no se acerquen a este significado algún día dejarán de ser. Como dijo San Agustín: “Ama y haz lo que quieras”, ya que si amas, si haces las cosas con el verdadero amor, el amor de Dios, nunca podrás utilizarlo para dañar a tu prójimo, sino para acercar el reino de Dios a los hombres. El Amor es la asignatura pendiente de todos lo seres humanos. Es la asignatura más importante que tenemos que aprobar para que un día el reino de Dios ocupe todo nuestro ser y sea una realidad entre todos nosotros.
Jesús García-Consuegra
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